Tratamientos para el bruxismo: férula de descarga, fisioterapia y hábitos

sermadent-single-banner

Los tratamientos para el bruxismo se eligen según el momento en que aparece, los síntomas y los daños que ha provocado. Una férula personalizada puede proteger los dientes y aliviar determinadas molestias; en algunos casos también se recomienda fisioterapia, cambios de hábitos o el abordaje de otros factores asociados.

Despertarse con tensión en la mandíbula, sentir molestias al masticar o apreciar un desgaste progresivo en los dientes puede hacer sospechar que existe bruxismo. Sin embargo, estos signos no siempre tienen el mismo origen ni requieren la misma solución.

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria y puede aparecer mientras dormimos o durante el día. Por eso, antes de indicar un tratamiento es necesario valorar cuándo se produce, qué síntomas provoca y si ya ha ocasionado daños en los dientes, los músculos o la articulación temporomandibular.

¿Cómo se trata el bruxismo?

El tratamiento del bruxismo no es igual para todas las personas. Se planifica según el tipo de bruxismo, la frecuencia con la que aparece, las molestias que produce y el estado de los dientes, los músculos y las articulaciones de la mandíbula.

Dependiendo del caso, el abordaje puede combinar una férula de descarga personalizada, fisioterapia, cambios en determinados hábitos y la atención a posibles factores asociados. El objetivo no siempre es eliminar por completo el apretamiento o el rechinamiento, sino proteger los dientes, aliviar los síntomas y evitar que el problema avance.

Bruxismo del sueño y bruxismo de vigilia: ¿requieren el mismo tratamiento?

No necesariamente. El bruxismo del sueño sucede mientras dormimos y la persona puede no ser consciente de que aprieta o rechina los dientes. A veces es quien duerme a su lado quien percibe el ruido; en otros casos, se sospecha por el desgaste dental, la sensibilidad o la fatiga mandibular al despertar.

El bruxismo de vigilia aparece durante el día y suele manifestarse como apretamiento de los dientes o tensión mantenida en la mandíbula. En estos casos, aprender a reconocer el hábito y corregir la posición de reposo mandibular puede formar parte del tratamiento.

Distinguir entre ambos permite orientar mejor las recomendaciones. Además, una misma persona puede presentar bruxismo durante el sueño y también mientras está despierta.

Férula de descarga para el bruxismo: ¿cómo puede ayudar?

La férula de descarga es uno de los recursos más utilizados cuando el bruxismo está provocando desgaste, sobrecarga o riesgo de dañar los dientes y las restauraciones. Se utiliza generalmente durante la noche, aunque la indicación y el tiempo de uso deben adaptarse a cada caso.

Su función principal es interponer una superficie entre los dientes superiores e inferiores para evitar el contacto directo entre ellos y distribuir las cargas. También puede ayudar a reducir algunas molestias musculares o articulares, pero sus efectos no son idénticos en todos los pacientes.

¿Qué es una férula de descarga personalizada?

Es un dispositivo fabricado a medida a partir de los registros de la boca del paciente. Para confeccionarlo, el equipo dental toma impresiones o realiza un escaneado digital y estudia cómo contactan los dientes.

Una vez colocada, la férula debe revisarse y ajustarse para que resulte estable y los contactos sean adecuados. Estos controles son importantes porque la boca puede cambiar y el propio uso puede producir desgaste en el dispositivo.

¿La férula elimina el bruxismo o protege sus consecuencias?

La férula no debe presentarse como una cura universal. Su principal finalidad es proteger los dientes frente a las fuerzas del apretamiento o el rechinamiento y ayudar a controlar determinadas consecuencias del bruxismo.

Aunque algunos pacientes perciben menos tensión o molestias al utilizarla, llevar una férula no significa necesariamente que desaparezca la actividad muscular que origina el problema. Por eso, debe formar parte de un plan basado en el diagnóstico y no utilizarse como una solución aislada para todos los casos.

¿Por qué debe estar indicada y ajustada por un dentista?

No todos los dispositivos que se colocan en la boca tienen el mismo diseño ni cumplen la misma función. Una férula personalizada se adapta a la anatomía de los dientes y a la forma de morder de cada paciente, y puede revisarse para comprobar que sigue ajustando correctamente.

Los protectores bucales genéricos o moldeables adquiridos sin valoración profesional pueden resultar incómodos, no repartir adecuadamente las fuerzas o no responder a las necesidades concretas de la persona. Antes de utilizarlos como solución para el bruxismo, conviene consultar con un dentista.

Además el material con el que se fabrican las férulas debe tener unas características específicas para ser efectivas. Por ejemplo, una dureza insuficiente puede provocar el efecto contrario al deseado, incitando a apretar aún más los dientes.

Fisioterapia para el bruxismo y los trastornos de la ATM

El bruxismo y los trastornos de la articulación temporomandibular no son exactamente lo mismo, aunque pueden coexistir. Una persona puede apretar los dientes sin presentar un trastorno en las articulaciones y también puede tener dolor en la mandíbula por causas distintas al bruxismo.

Cuando existen molestias musculares o articulares, limitación para abrir la boca o tensión que se extiende hacia el cuello, la fisioterapia puede formar parte de un abordaje coordinado con el tratamiento odontológico.

¿En qué casos puede recomendarse?

La fisioterapia puede valorarse cuando aparecen dolor o fatiga en los músculos masticatorios, dificultad o limitación del movimiento mandibular, contracturas o síntomas relacionados con un trastorno temporomandibular.

La indicación depende de la exploración y de las necesidades del paciente. Por tanto, no todas las personas con bruxismo necesitan fisioterapia ni deben recibir las mismas técnicas.

¿Qué puede aportar la fisioterapia especializada?

El tratamiento puede orientarse a mejorar la movilidad de la mandíbula, disminuir la tensión muscular, trabajar la postura y enseñar ejercicios adaptados. Las técnicas utilizadas dependerán de la valoración realizada por el fisioterapeuta y de la coordinación con el profesional responsable del diagnóstico odontológico.

Hábitos que pueden ayudar a reducir la tensión mandibular

Los hábitos no sustituyen una férula cuando esta está indicada ni resuelven por sí solos todos los casos. Sin embargo, pueden ayudar a reducir la sobrecarga y, especialmente, a controlar el apretamiento que ocurre durante el día.

Aprende a reconocer el apretamiento durante el día

En una posición de reposo, los dientes no deberían permanecer en contacto continuo. Los labios pueden estar juntos mientras la mandíbula se mantiene relajada y existe un pequeño espacio entre los dientes.

Hacer comprobaciones a lo largo del día —por ejemplo, al utilizar el ordenador, conducir o realizar una tarea que exige concentración— ayuda a detectar si estamos apretando. Cuando ocurra, conviene separar suavemente los dientes y relajar la mandíbula, sin forzarla.

Cuida la mandíbula cuando existan molestias

Si hay dolor o sobrecarga, puede ser recomendable evitar temporalmente el chicle, morderse las uñas y consumir alimentos muy duros o que exijan una masticación prolongada. También conviene evitar abrir demasiado la boca si ese movimiento provoca molestias.

La aplicación de calor o frío y los ejercicios mandibulares no son adecuados de la misma manera para todos los problemas. Si el dolor persiste, es preferible recibir indicaciones adaptadas en lugar de iniciar ejercicios por cuenta propia.

Sueño, estrés y otros factores asociados al bruxismo

El estrés, la ansiedad o los periodos de gran concentración pueden favorecer el apretamiento en algunas personas, especialmente durante el día. Las técnicas de relajación, las pausas conscientes y unos horarios de descanso regulares pueden resultar útiles como parte del abordaje.

Sin embargo, el bruxismo no debe atribuirse automáticamente al estrés. En determinados casos pueden influir el sueño, el consumo de alcohol, cafeína o tabaco, algunos medicamentos u otros factores de salud. Si el bruxismo ha comenzado tras un cambio de medicación, no se debe suspender el tratamiento por cuenta propia: lo adecuado es consultarlo con el profesional que lo prescribió.

Otros factores que puede ser necesario valorar

El desgaste dental o el dolor mandibular no bastan por sí solos para confirmar el origen del problema. Durante la valoración, el dentista revisa los síntomas, los hábitos, el estado de los dientes y restauraciones, la musculatura y el movimiento de la mandíbula.

Si existen ronquidos intensos, pausas respiratorias durante el sueño, despertares frecuentes o somnolencia diurna, puede ser conveniente estudiar posibles trastornos del sueño y realizar la derivación correspondiente. Del mismo modo, algunos casos requieren la colaboración de otros profesionales sanitarios.

La ortodoncia o los ajustes de la mordida no deben plantearse como tratamientos generales para eliminar el bruxismo. Solo se valorarían si existe otra indicación clínica independiente que los justifique.

¿Qué tratamiento para el bruxismo es adecuado en cada caso?

No existe una opción que sea la mejor para todas las personas. Tras la valoración, el tratamiento puede orientarse de la siguiente manera:

OpciónObjetivo principalCuándo puede valorarse
Férula de descarga personalizadaProteger los dientes y las restauraciones y ayudar a controlar determinadas molestiasCuando existe desgaste, sobrecarga o riesgo de daño y el dentista considera que está indicada
FisioterapiaMejorar la movilidad y reducir molestias musculares o articularesCuando hay dolor, tensión o limitación funcional
Cambios de hábitosIdentificar el apretamiento consciente y reducir la sobrecarga diariaEspecialmente en el bruxismo de vigilia
Valoración de factores asociadosDetectar circunstancias que pueden influir en el problemaCuando los síntomas o la historia clínica aconsejan ampliar el estudio

Esta tabla es orientativa. La elección no depende únicamente de cuánto aprieta una persona, sino de las consecuencias que presenta y de la valoración clínica completa.

Preguntas frecuentes sobre los tratamientos para el bruxismo

¿El bruxismo se puede curar?

No existe una respuesta única. En algunas personas el bruxismo aparece de forma puntual y en otras se mantiene o cambia con el tiempo. El tratamiento se dirige principalmente a prevenir daños, aliviar los síntomas y actuar sobre los factores modificables que se hayan identificado.

¿Es necesario usar siempre una férula de descarga?

No. Hay casos leves que no requieren tratamiento y otros en los que pueden ser más relevantes la vigilancia, los cambios de hábitos o el abordaje de un factor asociado. La férula se indica cuando el profesional considera que puede aportar protección o beneficio clínico.

¿Cuánto tiempo hay que utilizar la férula?

Depende de la evolución del paciente y del motivo por el que se haya indicado. El dentista debe revisar periódicamente el ajuste, el desgaste y el estado de los dientes para decidir si es necesario continuar utilizándola, modificarla o sustituirla.

¿Cómo sé si necesito fisioterapia para la ATM?

Puede valorarse si existen dolor muscular o articular, sensación de bloqueo, dificultad para abrir la boca o limitaciones en el movimiento. Es necesario explorar el origen de los síntomas, ya que no todas las molestias mandibulares se deben al bruxismo.

¿Sirven las férulas de farmacia para el bruxismo?

Un protector genérico no equivale a una férula diseñada, ajustada y revisada por un dentista. Antes de utilizar uno, conviene realizar una valoración para comprobar si realmente está indicado y evitar que un dispositivo inadecuado o mal ajustado genere nuevas molestias.

¿Cuál es el mejor tratamiento para el bruxismo?

No existe un tratamiento que sea el mejor para todos los pacientes. La elección depende de si el bruxismo aparece durante el sueño o la vigilia, de los síntomas y de los daños que haya producido. El tratamiento puede incluir una férula personalizada, cambios de hábitos, fisioterapia o la valoración de otros factores asociados.

¿Qué puede ocurrir si no se trata el bruxismo?

No todos los casos de bruxismo necesitan tratamiento. Sin embargo, cuando produce efectos y no se controla, puede favorecer el desgaste o la fractura de los dientes y restauraciones, sensibilidad dental, fatiga muscular y molestias mandibulares. La valoración permite comprobar si existe daño y decidir si es necesario intervenir o simplemente realizar seguimiento.

Valoración del bruxismo en Mijas Costa y Fuengirola

Si despiertas con tensión mandibular, notas que aprietas los dientes durante el día o te preocupa su desgaste, el primer paso es identificar qué está ocurriendo y valorar sus posibles consecuencias.

En Sermadent estudiamos cada caso de forma individual para determinar si necesitas una férula de descarga, recomendaciones para controlar determinados hábitos o un abordaje coordinado con otros profesionales.

Solicita una cita en nuestra clínica de Las Lagunas de Mijas, cerca de Fuengirola, y te explicaremos qué opciones pueden ser adecuadas para ti.

Dr. Sergio Gómez López, director clínico de Sermadent

Dr. Sergio Gómez López

Especialista en Implantología y Periodoncia y director clínico de Sermadent, clínica dental en Las Lagunas de Mijas, junto a Fuengirola.

Licenciado en Odontología con más de 25 años de trayectoria profesional. Su práctica se basa en una odontología ética, preventiva y mínimamente invasiva.
N.º de colegiado: 29001964 — Ilustre Colegio Oficial de Dentistas de Málaga

Instagram
Facebook
Pide Cita