Periodoncia en Mijas: 7 señales de alarma en tus encías (y qué hacer a tiempo)
Cuando pensamos en salud dental, casi siempre miramos los dientes. Pero en realidad, las encías son la base: sostienen el diente, protegen la raíz y actúan como un “sello” contra bacterias. El problema es que muchas enfermedades de encías avanzan sin dolor intenso al principio, y por eso se dejan pasar. En Sermadent recibimos a menudo pacientes que llegan diciendo “solo me sangraban un poco las encías” y, al revisar, vemos que el proceso ya llevaba tiempo.
Si estás buscando información sobre periodoncia en Fuengirola, este artículo te va a ayudar a identificar señales tempranas, entender qué significa cada una y saber cuándo conviene pedir una evaluación. La periodoncia es la especialidad odontológica que se encarga del diagnóstico y tratamiento de las encías y del hueso que sostiene los dientes. Detectarlo pronto marca una diferencia enorme: en muchos casos se puede detener el avance y conservar la estructura de soporte.
¿Qué es la enfermedad periodontal y por qué es importante detectarla?
La enfermedad periodontal suele empezar como gingivitis, una inflamación superficial de encías causada por acumulación de placa bacteriana. Si no se trata, puede avanzar a periodontitis, que ya implica daño en el ligamento periodontal y el hueso. En ese punto, pueden aparecer bolsas periodontales, retracción de encía y, con el tiempo, movilidad dental.
Lo más delicado es esto: la periodontitis es una de las principales causas de pérdida dental en adultos, y muchas veces progresa “en silencio”. Por eso, reconocer señales a tiempo es clave.
7 señales de alarma en tus encías (y por qué no deberías ignorarlas)
1) Sangrado al cepillarte o usar hilo dental
Es la señal más común y más ignorada. Mucha gente piensa que es “normal” que sangre un poco, pero no lo es. El sangrado indica inflamación: puede ser gingivitis inicial o ya un cuadro más avanzado.
Qué hacer: si el sangrado dura más de una semana o aparece con frecuencia, lo ideal es una revisión periodontal y una limpieza profesional.
2) Encías rojas, inflamadas o sensibles
Las encías sanas suelen ser firmes y con un color rosado homogéneo (esto puede variar según pigmentación natural). Si notas encías hinchadas, más “brillantes” o doloridas, hay inflamación activa.
Qué hacer: no lo “tapes” con enjuagues fuertes sin diagnóstico. Lo correcto es identificar la causa: placa acumulada, cálculo, apiñamiento, hábitos, o enfermedad periodontal.
3) Mal aliento persistente (halitosis) o mal sabor constante
El mal aliento que no mejora con cepillado puede estar relacionado con bacterias acumuladas bajo la encía, en bolsas periodontales o alrededor de sarro. En periodontitis, el olor puede ser más intenso por la carga bacteriana.
Qué hacer: una evaluación de encías y una higiene profesional enfocada en limpieza subgingival suele marcar la diferencia cuando el origen es periodontal.
4) Retracción de encías o “dientes más largos”
Si notas que “se ve más diente” o que la encía ha bajado, hablamos de recesión gingival. Puede deberse a cepillado agresivo, bruxismo, ortodoncia mal controlada, o periodontitis. Además, puede generar sensibilidad.
Qué hacer: revisar técnica de cepillado y valorar tratamiento periodontal. En casos concretos, se consideran opciones como cobertura radicular o manejo de la causa principal.
5) Sensibilidad al frío o al cepillado cerca de la encía
La sensibilidad no siempre es caries. Cuando hay retracción o inflamación, la raíz puede quedar expuesta. También puede haber microfiltración en la zona del cuello del diente.
Qué hacer: si la sensibilidad aparece junto con sangrado, retracción o mal aliento, conviene descartar periodontitis. El enfoque es diferente al de una sensibilidad “aislada”.
6) Pus, “granitos” en la encía o episodios de inflamación localizada
Si aparece supuración (pus) o una bolita que drena, puede ser un absceso periodontal o una infección asociada a bolsas profundas. Esto sí requiere atención: la infección puede avanzar y causar pérdida ósea localizada.
Qué hacer: consulta cuanto antes. Muchas veces se necesita limpieza profunda, desinfección, control de la bolsa y seguimiento.
7) Movilidad dental o cambios en cómo encajan tus dientes
Cuando el soporte óseo se compromete, algunos dientes pueden moverse ligeramente o cambiar la mordida. También puede notarse que “algo no encaja igual” o que se abren espacios entre dientes.
Qué hacer: esta señal suele indicar una fase más avanzada. Una valoración periodontal con medición de bolsas, radiografías y plan de tratamiento es lo más adecuado para intentar frenar el progreso.
¿Quién tiene más riesgo de necesitar periodoncia?
Cualquiera puede desarrollar problemas de encías, pero el riesgo aumenta si hay:
- Antecedentes familiares de periodontitis
- Tabaquismo (incluido vapeo)
- Diabetes mal controlada
- Bruxismo (apretar/rechinar)
- Estrés sostenido
- Higiene insuficiente o técnica ineficiente
- Apiñamiento dental que dificulta limpieza
- Cambios hormonales (embarazo, etc.)
Si estás en Fuengirola y te identificas con varios factores de riesgo, las revisiones periódicas ayudan a detectar señales antes de que se conviertan en un problema serio.
¿Cómo se diagnostica la periodontitis en una clínica dental en Fuengirola?
En una consulta de periodoncia, normalmente se evalúa:
- Sangrado al sondaje (indicador de inflamación)
- Profundidad de bolsas (medición alrededor de cada diente)
- Nivel de encía y recesiones
- Movilidad
- Placa y cálculo
- Radiografías para ver el estado del hueso
Con esos datos se define si es gingivitis, periodontitis leve/moderada/severa y qué plan conviene.
Tratamientos habituales en periodoncia (qué opciones existen)
El tratamiento depende del diagnóstico, pero suele incluir:
- Limpieza profesional y control de placa (base de todo tratamiento)
- Raspado y alisado radicular (limpieza profunda subgingival) cuando hay bolsas
- Reevaluación y mantenimiento periodontal (muy importante para estabilidad)
- En casos seleccionados: tratamientos adicionales para controlar bolsas profundas, mejorar la anatomía o estabilizar la zona
Lo más importante: la periodontitis no es solo “una limpieza”. Es un proceso que requiere control, seguimiento y mantenimiento para que no reaparezca.
Qué puedes hacer hoy para cuidar tus encías (sin complicarte)
- Cepilla 2–3 veces al día con técnica suave (sin “raspar” la encía)
- Usa hilo dental o cepillos interdentales (según tu caso)
- Evita enjuagues agresivos como “solución” permanente (pueden enmascarar)
- Si sangra, no dejes de limpiar: ajusta técnica y consulta
- Programa revisiones si llevas tiempo sin una limpieza profesional
Periodoncia en Fuengirola con Sermadent: cuándo pedir cita
Si tienes una o varias de estas señales (sangrado, mal aliento persistente, encías inflamadas, retracción, sensibilidad cerca de encía, pus o movilidad), lo ideal es no esperar a que empeore. La diferencia entre tratar una gingivitis y una periodontitis avanzada puede ser enorme.
En Sermadent, nuestro enfoque es claro: diagnosticar con precisión, explicar de forma sencilla lo que está pasando y plantear un plan realista para estabilizar tus encías y proteger tus dientes a largo plazo.
Si estás buscando periodoncia en Fuengirola, agenda una revisión: a veces el primer paso es simplemente detectar a tiempo lo que tus encías llevan tiempo intentando decirte.